La Virgen romera v10

IGR: 0192. Versión: 10. Rima: é-a. Hemistiquios 54.

Buiza (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España)

Por los palacios del rey    se pasea una romera,
toda vestida de luto,    y arriba de gracia llena.
Ya baja el rey del palacio    sólo por ver la romera.
¿Qué haces aquí, romerita,    tan sola por estas tierras?
No estoy yo sola, buen rey,    que compañía traera,
atrás viene mi marido,    relumbra más que una estrella.
Ya marcha el rey pa el palacio    lleno de congoja y pena.
Criados, los mis criados,    hoy he visto una romera,
que en mi vida y en mi alma    he visto cosa tan bella;
criados, los mis criados,    me diréis en busca de ella,
ni por oro ni por plata    os volveréis en sin ella.
El más chiquitito de ellos,    el que más secreto era:
¿Qué señas tiene, buen rey,    qué señas tien la romera?
Una saya de damasco,    un jubón de rica tela,
y una toca toledana    que gusto y gloria da el verla,
la vara donde se afirma    de la plata fina era,
el rosario que ella reza    cuatro extremos de oro lleva.
Ya marchan los pajes del rey    en busca de la romera;
ya la encontraron sentada    debajo de una alameda.
¿Dónde vais, pajes del rey,    tan solos por estas tierras?
En busca de usted venimos    para el rey poner la mesa.
Si el rey es de la su sangre,    de más alta yo lo era,
si el rey es de sus palacios,    yo reina del cielo y tierra.
Quédese con Dios, señora,    la Virgen quede con ella.
Vaya con Dios, el buen niño,    que la Virgen yo lo era,
la gloria llevas ganada,    ten cuidado no la pierdas.
¡Válgame Nuestra Señora,    válgame la Madalena!

Bibliografía:
Recitada por Martina Arias (unos 35a). Recogida por Josefina Sela, 1920. (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en TOL II 1991, p. 266.