IGR: 0192. Versión: 11. Rima: é-a. Hemistiquios 60.
Cubillas de Rueda (ay. Cubillas de Rueda, p.j. León, ant. Sahagún, comc. Rueda, León, España)
Salió el rey de paseo en su coche y su calesa,
y en el medio del camino ha encontrado una romera.
Buenos días, romerita, ¿tú sola por estas tierras?
No vengo sola, buen rey, que mi marido atrás queda,
queda con unos serranos en el tronco de la sierra.
¿Si quieres venir conmigo en mi coche y mi calesa?
Dios se lo premie, el buen rey, y le estimo su fineza,
la gloria en el otro mundo no está tan en convenencia.
Se fuera el rey pal palacio lleno de tristeza y pena.
Se pusiera a comer con sus pajes en la mesa;
le pusieron de comer, ni un bocado que comiera;
le pusieron de beber, ni una gota que bebiera.
¿Cómo no come, buen rey, cómo no come?– dijeran.
¡Cómo queréis, pajes míos, si hoy he visto una romera
que en los días de mi vida no he visto cosa más bella!
Ide, pajes, y buscarla, ide, pajes, y traerla,
cueste oro o cueste plata, no me vengáis en sin ella.
Díganos usted, buen rey, qué señas trae la romera.
Linda cara, lindos ojos, lindas pestañas y cejas,
zapatos a lo moruno y rica media de seda,
y una toca toledana que a la cintura la llega.
Y la encontraron dormida a la sombra de una arboleda.
Por mandao del rey venimos a traerla usté esta esquela.
Hijos, yo no sé leer, que yo no anduve a la escuela,
se me murieron mis padres, me dejaron de pequeña,
después que los padres mueren no se aprende cosa buena.
Lo que la esquela decía de memoria lo dijeran:
Que le vaya usté a serivr y a asistir a la su mesa.
Hijo, vete y dile al rey, que se sirva de su reina,
si él es rey de sus vasallos, yo lo soy de cielo y tierra.