IGR: 0075. Versión: 24. Rima: á-a. Hemistiquios 86.
Fresnedelo (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España)
Un padre tenía tres hijas
que él de oro las vestía y él de plata las calzaba.
La más chiquitina de ellas Delgadina se llamaba;
como era tan linda, el padre de ella se enamoraba.
La metió en un aposento y allí la tiene encerrada.
Ella, que tenía sede, se asomaba a una ventana
y vio estar a sus hermanos los dos jugando a la barra.
Hermanos de los mis ojos, ¿me daréis una jarra de agua?
que el alma tengo en los dientes y el corazón se me arranca.
Si nuestro padre lo sabe, la vida nos quitara.
Delgadina, con gran sede, se volvió para su cama.
A otro día por la mañana ya se asomó a la ventana
y viera estar a sus hermanas lavando paños de holanda.
Hermanas de los mis ojos, de los mis ojos hermanas,
hermanas de los mis ojos, ¿daréisme una jarra de agua?,
que el alma traigo en los dientes y el corazón se me arranca.
Si nuestro padre lo sabe, la vida nos quitara.
Delgadina, con gran sede, se volvió para la cama.
A otro día por la mañana ya se asomó a la ventana
y viera estar a la su madre en silla de oro sentada.
La madre de los mis ojos, ¿daréisme una jarra de agua?,
que el alma traigo en los dientes y el corazón se me arranca.
¡Anda tú, perra traidora, todavía me pides agua!;
siete años hacen siete que tú me haces mal casada.
Delgadina, con gran sede, se volvió para la cama.
A otro día por la mañana ya se asomó a la ventana
y viera al rey su padre altas torres dónde estaba.
Padre de mi corazón, ¿daréisme un jarra de agua?,
que el alma traigo en los dientes y el corazón se me arranca.
Si me das lo que te pido, yo te daré vino y agua,
todo lo que haya en el mundo, todo lo que en el mundo haya.
No lo quiera el Dios del cielo ni la Virgen soberana
que yo fuera enamorada del padre que me engendrara.
Delgadina, con gran sede, se volvió para la cama.
Pajaritos van por vino, pajaritos van por agua.
La cama de Delgadina una fuente de agua clara,
la cama de Delgadina de angelinos está rodeada,
la cama del rey su padre de demonios está cercada.
A otro día por la mañana ya a Dios entregó su alma.
Y decían las vecinas: ¿Por qué suenan las campanas?
Por l`alma de Delgadina que a Dios entregó su alma.
Delgadina, Delgadina lleva un altabún de plata,
el traidor de su padre va en unas riendas altas.