IGR: 0023. Versión: 151. Rima: í-o. Hemistiquios 74.
Castillo de Garcimuñoz (ay. Castillo de Garcimuñoz, p.j. San Clemente, Cuenca, España)
Gerineldo, Gerineldo, Gerineldito pulido,
¡quien te pescara en mis brazos tres horas a mi albedrío!
Como soy vuestro criado, señora, burláis conmigo.
No me burlo, Gerineldo, que de veras te lo digo.
¿A que hora o a que noche se cumple lo prometido?
Entre las doce y la una cuando el rey esté dormido.
Dio tres vueltas al palacio y otras tantas al castillo,
y ya que no vido a nadie, al cuarto la infanta ha ido.
¡Traición, traición al palacio! ¿quién ha sido el atrevido?
Soy tu amante Gerineldo, que viene a lo prometido.
Lo ha agarrado de la mano y en la cama lo ha metido;
se pusieron a jugar como si fueran dos niños.
A las seis de la mañana ya se quedaron dormidos.
Llama el rey a Gerineldo que le lleve los vestidos.
Unos dicen «No está aquí», otros dicen «no ha salido»;
el rey que estaba en sospecha al cuarto la infanta ha ido.
Los ha cogido durmiendo como mujer y marido.
Se ha sentado en el jardín a la vera del camino;
pone la espada en el medio pa que sirva de testigo.
¿De ande vienes Gerineldo tan triste y descolorido?
Vengo del jardín mi rey de coger flores y lirios.
Mientes, mientes, Gerineldo, que con la infanta has dormido.
Pues máteme usted, mi rey, si delito he cometido.
No te mato Gerineldo, que con la infanta has dormido;
te pondremos casa aparte como a mujer y marido.
Lo desterró del palacio y lo echó fuera de allí;
al ver cómo él se marchaba la infanta sintió morir.
Yendo días y viniendo, su padre vino a alentar:
Hija ¿cómo no te casas? Padre no me induce tal.
Si me diera usted permiso para salir a buscar
a mi amante Gerineldo que trabajando estará.
Yo me arrodillo a tus pies y te pediré perdón;
no me faltó Gerineldo, la que le falté fui yo,
porque siempre ma ha paecí`o que la riqueza más grande=
es la de dar con un hombre trabajador y galante.
Irás bien acompañada, la escolta te llevará,
podrá venir Gerineldo que contigo casará.