Gerineldo v77

IGR: 0023. Versión: 77. Rima: í-o. Hemistiquios 60.

Tudanca (ay. Tudanca, p.j. San Vicente de la Barquera, ant. Cabuérniga, Santander, España)

Gerineldo, Gerineldo,    mi camarero florido,
quién te tuviera esta noche    tres horas en mi servicio.
Como soy vuestro criado,    señora, os burláis conmigo.
No me burlo, Gerineldo,    que de veras te lo digo.
Si me lo dices de veras,    ¿a qué hora voy al castillo?
Entre las doce y la una    cuando el rey esté dormido.
Entre las doce y la una    Gerineldo fue al castillo.
¿Quién me ronda mi palacio,    quién me ronda mi castillo?
Soy Gerineldo, señora,    que vengo a lo prometido.
Ha bajado la princesa,    por un brazo lo ha cogido;
se fueron para la cama    como mujer y marido;
se dieron dulces abrazos    y se quedaron dormidos.
Luego vino el rey, su amo,    y los encontró dormidos;
puso la espada en el medio    porque sirva de testigo.
Con el frío de la espada    la dama ha restremecido.
Despierta, despierta, Gerineldo,    mira que somos perdidos,
que la espada de mi padre    entre los dos ha dormido.
Calla, que será la mía,    que siempre duerme conmigo.
No es la tuya, Gerineldo,    que yo bien la he conocido,
que la de mi padre es de oro,    la tuya es de cristal fino.
Se levanta Gerineldo,    por el jardín ha salido;
se encuentra con el rey, su amo,    de esta manera le dijo:
¿De dónde vienes, Gerineldo,    que vienes descolorido?
Del jardín vengo, señor,    de coger rosas y lirios.
Mientes, mientes, Gerineldo,    con la princesa has dormido,
pero mañana a las ocho    seréis mujer y marido.
No lo quiera Dios del cielo    ni la Virgen de la Estrella,
mujer que ha sido mi dama    que yo me case con ella.
Traición, traición, mi castillo,    traición, traición, mi princesa,
al pícaro Gerineldo    le cortaron la cabeza.

Bibliografía:
Recogida por José María de Cossío y Tomás Maza Solano, entre 1933 y 1934 Publicada en Cossío 1933-1934, I. XX (nº 69), pp. 130-131. Reeditada en RTLH 6 (1975), I. pp ¿?.