IGR: 0023. Versión: 78. Rima: í-o. Hemistiquios 66.
Piélagos (ay. Piélagos, p.j. Santander, Santander, España)
Por los jardines del rey, cortando rosas y lirios,
se pasea Gerineldo muy calzado y muy vestido;
lleva vestidos de seda y zapatos de oro fino.
La infantina para verle a los jardines ha ido.
Qué lindo vas, Gerineldo, qué galante y qué pulido;
quién te tuviera de noche dos horas a mi servicio.
Como soy criado vuestro por reíros lo habréis dicho.
No lo he dicho por reírme, ni por reírme lo he dicho;
Gerineldo, Gerineldo, de veras es lo que digo.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Ya llegó la medianoche, Gerineldo va al castillo,
y ha arrodeado el palacio suspiro tras de suspiro.
La infantina que no duerme los suspiros ha sentido;
ha llamado a Gerineldo y a su cuarto le ha metido.
El rey como no dormía lo que dicen ha sentido;
coge una espada de oro para darles el castigo.
Cuando llega el rey al cuarto ya les encontró dormidos.
Despierta tú, Gerineldo, despierta, paje pulido;
por dormirte con la infanta la muerte has merecido.
Como ninguno despierta el rey se ha enfurecido.
Si es que mato a la princesa queda mi reino perdido,
y si mato a Gerineldo es mi paje más querido;
pondré la espada por medio que les sirva de testigo.
Se despierta la princesa entre llantos y gemidos.
Gerineldo, Gerineldo, Gerineldito querido,
que la espada de mi padre con nosotros ha dormido;
corre al jardín, Gerineldo, a cortar rosas y lirios
para que te vea el rey que allí estás entretenido.
Ya vio el rey a Gerineldo cortando rosas y lirios,
y le ha salido a buscar como que va distraído.
Gerineldo, Gerineldo, el mi paje más querido,
una traición me has armado, una traición me has urdido;
esta noche a medianoche con la princesa has dormido,
para mañana a la noche seréis mujer y marido.