IGR: 0020. Versión: 8. Rima: í-a. Hemistiquios 32.
Lois (ay. Crémenes, ant. Salamón, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Riaño-La Reina, León, España)
Estando yo en la mi cama, velando, que no dormía,
a la mi cabecera estaba la Muerte en mi compañía.
¡Ay, triste de mí, cuitado, la fortuna me corría,
que pequé con una hermana y siete años con una prima!
Examina tu concencia, vete a confesar apri(e)sa;
te darán la penitencia según lo merecerías.
Lo meten n`un calabozo con una culebra viva;
la culebra era serpiente, siete cabezas tenía,
con todas siete picaba, con todas siete mordía.
Al cabo de siete años el confesor a verle iba.
¿Cómo le va al penitente con tan noble compañía?
A mí bien me va, señor, que yo bien lo merecía,
ya me llega a las entrañas, que era lo que más sentía.
A eso de la medianoche las campanas se tañían.
¿Por quién tocan las campanas, por quién tanto se tañían?