IGR: 0006. Versión: 42. Rima: á-a. Hemistiquios 40.
España
Nueva triste, nueva triste que sona por toda España,
que ese príncipe don Juan está malo en Salamanca.
Malo está de calentura, que otro mal no se le halla;
íbalo a ver el duque, ese duque de Calabria.
¿Qué dicen de mí, ay, duque? ¿qué dicen por Salamanca?
Que está malo vuestra alteza, mas que su mal que no es nada.
Ansí plegue al Dios del cielo y a la Virgen coronada.
Si d`esta no muero, duque, duque, no perderéis nada.
Estas palabras diciendo siete dotores entraban;
los seis le miran el pulso, dicen que su mal no es nada;
el postrero que lo mira es el doctor de la Parra.
Hincó rodilla en el suelo, mirándole está la cara.
Cómo me miras, dotor, cómo me miras de gana.
Confiésese vuestra alteza, mande ordenar bien su alma.
Tres horas tiene de vida, la una que se le acaba.
Estas palabras estando el rey su padre llegaba.
¿Qué es aqueso, hijo mío, mi heredero de España?
O tenéis sudor de vida o se os arranca el alma.
Si vos morís, mi hijo, ¿qué hará aquel que tanto os ama?
Estas palabras diciendo ya caye que se desmaya.