Muerte ocultada v65

IGR: 0080. Versión: 65. Rima: 6+6 pareados+í-a. Hemistiquios 60.

Tetuán (Marruecos)

Ya viene don Pedro    de la guerra herido,
viene con el afán    de ver a su hijo.
¿Qué tal vas, Teresa,    de tu feliz parto?
Yo muy bien, don Pedro,    si tú vienes sano.
Basta ya, Teresa,    de conversación,
que el rey me está esperando    en las cortes de la guerra.
Al salir don Pedro    a la puerta expiró.
Llamen las campanas    con mucha alegría
para que no se entere    la recién parida.
Mamá de mi alma,    mamá de mi vida;
¿qué son esas voces    que tocan por la vía?
Hija de mi alma,    hija de mi vida;
esas son de gozo    porque estás parida.
Mamá de mi alma,    mamá de mi vida;
¿cuándo van a misa    las recién paridas?
Unas van a los veinte    y otras van a los treinta,
y tú, la mi hija,    irás a los cuarenta.
Mamá de mi alma,    mamá de mi vida;
¿qué saya me pondré    para ir a misa?
Ponte la de azarga    por más bien parecida.
Al entrar en misa    todos le dezían:
Pobre la viudita    y la recién parida.
Volvióse a su casa    triste y abatida.
Mamá de mi alma,    mamá de mi vida;
¿qué eran esas vozes    que oía por la vía?
Hija de mi alma,    hija de mi vida;
ha muerto don Pedro,    el bien que tenías.
Subióse a la sala    triste y afligida
cerró la persiana,    cayó la cortina;
con un pañuelito    allí se metería.
Variante: -28 (hasta el final) Subióse a la sala / triste y afligida,//rompió la persiana, / quitó la cortina // y acabó su vida.//    
Nota del editor: muy semejante a las transcritas por nosotros en Andalucía la Baja.    
Nota: -17b los los c. (errata).    
Correspondencia: IDEA (Instit. de Estudios Africanos, C.S.I.C.), 376    

Otros datos:
Título original: Muerte del marido.

Bibliografía:
Recogida por Arcadio de Larrea Palacín, entre 1950 y 1952 (Archivo: AMP; Colec.: Larrea Palacín). Publicada en Larrea Palacín 1952b, II, pp. 219-220 [T. 230]. Música, M239, p. 219.