Muerte ocultada v64

IGR: 0080. Versión: 64. Rima: 8+8 í-a. Hemistiquios 24.

Cenariz (p.j. Ribadavia, Ourense, España)

A cazar saíu don Pedro,    a cazar como solía ¡ay!
os perros levaba cansos,    don Pedro mais canso iba ¡ay!
Chegou ao medio da serra,    para casa se volvía,
chegou a porta da casa    smorrente se caía.
Fágame a cama, mi madre,    fágame a cama, mi vida,
qu`eu vou para a vida eterna,    qu`eu vou para a eterna vida.
Non digas eso, meu fillo,    que está doña Alda parida.
Non digan nada a doña Alda    hastra d`un ano e un día.
Os días foron pasados    doña Alda nada sabía;
compríras`a coarentena    día de Pascoa Florida.
Diga, diga, miña sogra,    diga, diga, sogra miña:
as paridas `n esta terra    ¿de qué tempo van a misa?
. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Otros datos:
Notas: F. E. publica un fragmento de 12 hemistiquios. Hay variantes entre los textos de Fernández Espinosa y Sampedro; también en la melodía. Castroviejo publica el fragmento retocado, sin confesar su procedencia y diciendo haberlo oído en su niñez a un "señor Manuel". En un íncipit musical, conservado en el Museo de Pontevedra, en que coinciden a la letra los cuatro primeros hemist., el texto se atribuye a Cuñas (ay. Cenlle, p.j. Ribadavia). Al final de cada verso se canta: ¡Ay!

Bibliografía:
Recitada por Joaquina Puga (55a). Recogida por Víctor Said Armesto, 1903. (Archivo: AMP). Publicada en Fernández Espinosa 1940, p. 54 (nº4). Reeditada en Sampedro y Folgar 1942, I, nº. 174, pp. 117-118; BibGal s. p. 94:001 (ficha descriptiva) y Carré Alvarellos 1959, pp. 140-1 (nº 50); Castroviejo 1973, p. 24 (fragm. retocado); RTLH 12 (1984-1985), p. 144 y música, nº 23. p. 350.