IGR: 0110. Versión: 306. Rima: á. Hemistiquios 47.
Villacarriedo (ay. Villacarriedo, p.j. Santander, ant. Villacarriedo, Santander, España)
Mañanita, mañanita, mañanita de San Juan
ha salido el conde Asón . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
a dar agua a su caballo a las orillas del mar.
Mientras el caballo bebe le dicen este cantar:
No bebas agua, caballo, qu` es arenada del mar.
Oyendo el conde este canto, ha empezado a caminar.
La condesa que le ha visto, triste se puso a llorar:
¿Cuántos años, cuántos meses, conde, estaréis por allá?
Si a los siete no he venido, condesa, os podéis casar.
Se pasaron los siete años y el conde no volvió más.
Se vistió de peregrina y le ha salido a buscar.
Anduvo siete reinados y no le ha podido hallar,
y a la venida de vuelta se encontró con una vacá
y le dice: –Vaquerito, por la Santa Trinidad,
que me niegues la mentira y me digas la verdad,
¿de quién es tanto ganado con tanto hierro y señal?
Señora, es del conde Asón, que pronto se va a casar.
Tres onzas de oro te doy porque me pongas allá.
La ha agarrado de la mano y la puso en el portal
y pidiendo una limosna el conde la bajó a dar,
haciéndole esta pregunta: ¿De qué reinado seras?
Tus hijos quedaron buenos, pero con grande pesar.
Eres el diantre, romera, que me vienes a tentar.
No soy nada de eso conde, soy su mujer natural.