Infanticida v23

IGR: 0096. Versión: 23. Rima: é-a. Hemistiquios 60.

Corpa (ay. Corpa, p.j. Alcalá de Henares, Madrid, España)

En un lugar junto a Francia,    en una pequeña aldea,
hay un mercader muy rico    tratante de paño y seda,
el cual tiene un hijo Pepe    que es muy parlachín de lengua;
todo lo que pasa en casa    a su padre se lo cuenta.
Dime, hijo, quién entra en casa.    Padre, el alférez entra,
y se meten en el cuarto    como si maridos fueran.
A otro día de mañana    su padre se fue a la feria.
Ha dejado a su hijo Pepe    escondío tras de la puerta.
La pícara de la madre    de matar al hijo intenta.
Le ha cogido entre las piernas,    le ha cortado la cabeza,
y le ha sacado la lengua.    
La ha cogido entre dos platos    y al alférez se la entrega:
Mire usted, señor alférez,    ésta es la lengua parlera.
Señora, se les castiga,    pero no de esa manera;
se les pega cuatro azotes,    se les envía a la escuela.
A otro día de mañana    su padre viene `e la feria.
¿Dónde está mi hijo Pepe,    que a recibirme saliera?
Ño he hecho más que darle pan;    se ha marchado en ca su abuela.
Todo el mundo le conoce,    no hay cuidado que se pierda.
Marido, si guies cenar,    que te tengo rica cena,
la cabeza de un cabrito,    la lengua de una cordera.
Y diciendo estas palabras    se sentaron a la mesa.
Estando partiendo el pan,    al quitar la tapadera
cae una carta del cielo    diciendo de esta manera:
Padrecito de mi vida,    no comas de esa cazuela,
que ha salido `e tus entrañas;    quiera Dios que a ellas no vuelvan.
¿Qué has hecho, cara traidora?,    ¿qué has hecho, traidora perra?
Estando en estas palabras    los demonios se la llevan;
por encima los tejados    al infierno van con ella,
pa que escarmienten viudas,    casaditas y doncellas.

Bibliografía:
Recogida por Manuel García Matos, antes de 1951. (Colec.: García Matos). Publicada en García Matos 1951; 1952; 1960, vol. I, p. 48, nº 84, melodía nº 94.