IGR: 0219. Versión: 2. Rima: é-e. Hemistiquios 40.
Otero de Bodas (ay. Otero de Bodas, p.j. Benavente, comc. Benavente, Zamora, España)
Era un sacerdote pobre y anque pobre muy prudente,
tiene una promesa hecha que li ha de comprir si puede:
que no ha comer ni beber, mientres que misa diciese.
Salió un día forastero, viajes que a todos suceden,
allegó tarde a aquel pueblo, no pudo llegar más breve.
Fue en casa del señor cura a que las llaves le diese
para ir a decir misa, y dárselas no quisiese,
que no era hora de misa, que pasaba de las trece.
Bajó una callita abajo diciendo: «Jesús mil veces,
bendito Cristo de Burgos que en su ilesia resplandece».
Luego se abrieran las puertas sin que nadie las abriese.
Vio estar sentado un niño de la idad de cinco meses.
Toma el alba y la casulla para que te revistieses;
toma la hostia y el cáliz para que misa dicieses,
y anque me ves tan chiquito, a la misa he responderte.
Y al tiempo de consagrar en sus manos se aparece.
Ahora que estoy en tus manos, pídeme lo que quisieses.
Pido la gloria, Señor, porque a todos nos conviene,
pido por los pecadores y que las guerras se cesen.
Las guerras no cesarán mientras mujeres pariesen.