IGR: 0219. Versión: 3. Rima: é-e. Hemistiquios 36.
Viñas de Aliste (ay. Viñas, ant. San Vicente de la Cabeza, p.j. Zamora, ant. Alcañices, comc. Aliste, Zamora, España)
Siendo un sacerdote pobre aunque es pobre, muy prudente,
tiene una promesa hecha que la ha de cumplir si puede.
Le salió un viaje, como a otro cualquier` le sucede
Fue a en casa de un sacerdote a que las llaves le diese.
Las llaves no te las doy, que ya pasa de las trece.
Salió diciendo de allí, diciendo «Jesús» mil veces.
En la calle se encontró con un niño de la edad de quince meses.
Sacerdote, a decir misa, sacerdote, que bien puedes,
y aunque me ves tan chiquito, yo en ella responderéte,
aunque me ves tan chiquito, yo me en ella responderéte.
Abriéronsele las puertas sin que nadie las abriese;
sacóle la albaca y la casulla para que misa dijese
y al estar en la consagración el niño desaparece.
Ahora que estoy en tus manos, pídeme lo que quisieres.
Pido que me des la glora (y) yo si la mereciese.
Pide más, el sacerdote, que la gloria ya la tienes.
Ruego por los pecadores a que las guerras cesen.
Las guerras no cesarán mientras mujeres pariesen.
Título en la Antología sonora: El sacerdote y el niño Jesús.