IGR: 5138. Versión: 4. Rima: é-o. Hemistiquios 33.
Santiago (Santiago, Chile)
A la celestial Princesa, madre del divino Verbo,
le pido me dé su gracia, porque sin ella no puedo
mover mi rústica lengua, y dar a entender al pueblo
lo que sucedió en Marsella a un desdichado mancebo,
por sus torpezas y vicios y sobrado atrevimiento.
Daré principio al corrido para que sirva de ejemplo
a los que siguen los vicios y deleites d`este suelo.
En la ciudad referida refería un caballero;
este tal tenía un hijo, cuyo nombre no refiero,
más diré que era un aladre [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
que apenas llego a quince años quiso vivir tan travieso,
no por falta de do`trina, porque su padre un maestro
tenía que le enseñara. El atrevido y soberbio
[. . . . . . . . . . . . . . . . . . .] se ha salido de secreto
por una excusada puerta que había detrás de un huerto.
Al primero que pasaba [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
le quitaba por su gusto la vida, luego, al momento.
D` esta suerte mato siete, sólo por un pasatiempo.
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