IGR: 0075. Versión: 9. Rima: á-a. Hemistiquios 81.
Carrascal del Río (ay. Carrascal del Río, p.j. Sepúlveda, Segovia, España)
Un rey tenía tres hijas má[s] hermosas que la plata,
la más pequeña de todas Delgadina se llamaba.
Un día estando en la mesa, su padre la repicaba:
Delgadina, Delgadina, tú has de ser mi enamorada.
No lo querrá Dios del cielo, ni la Virgen soberana,
que `el padre que me dió el ser fuera yo su enamorada.
Alto, alto, mis criados, a Delgadina encerrarla,
de las tres torres que tengo, cerrármela en la más alta;
no me la deis a beber más que agua de pescada,
no me la déis a comer más que cecina salada.
Al cabo de siete meses se ha asomado a una ventana,
adonde estaba su madre jugando al juego de barra.
Por Dios, madre querida, por Dios, madre de mi alma,
por Dios la vengo a pedir, mire usté una jarra de agua,
traigo la vida en un hilo y el corazón se me acaba,
por Dios la vengo a pedir una jarra de agua.
Quítate de ahí, Delgadina, quítate, perra malvada,
que siete años van para ocho y me has hecho estar mal casada.
Y otros tantos llevo yo por usted sin beber agua.
De allí otros siete años, se ha asomado a otra ventana,
donde estaban sus hermanos jugando al juego de cartas.
Por Dios, hermanos querido[s], os pido una jarra de agua,
tengo la vida en un hilo y el corazón se me acaba.
Quítate de ahí, Delgadina, quítate de ahí, perra malvada,
que siete años para ocho (nos has quitado la honra.)
Y otros tantos llevo yo por mi padre aquí encerrada.
Se han pasado otros siete años y se ha asomado a otra ventana,
adonde estaba su padre jugando al juego de escala.
Traigo la vida en un hilo y el corazón se me acaba,
por Dios, padre de mi vida, le pido una jarra de agua.
Quítate, Delgadina, quítate de mí, perra malvada.
que no quisiste hacer lo que el rey padre mandaba.
Sí, padre, lo cumpliré, aunque sea de mala gana.
Alto, alto, mis criados, a Delgadina darla agua.
Unos con jarras de oro, otros con jarras de plata,
y al subir por la escalera la Delgadina espiraba.
Donde espira Delgadina, una fuente allí manaba,
y en la cama de su madre llena de ángeles estaba,
y la cama de su padre llena de demonios estaba.
Delgadina se murió, no fue por sed ni falta de agua,
fue porque no quiso cumplir lo que el rey padre mandaba.