IGR: 0075. Versión: 10. Rima: á-a. Hemistiquios 64.
Navas de San Antonio (ay. Navas de San Antonio, p.j. Segovia, Segovia, España)
Un rey tenía tres hijas más hermosas que la plata,
la más pequeña de todas Delgadina se llamaba.
Un día estando comiendo su padre la remiraba.
¿Qué me miras, padre mío, qué me miras a la cara?
Te miro, paloma mía, que seas mi enamorada.
No lo quiera Dios del cielo, ni la Virgen soberana,
de mi padre ser esposa, de mis hermanas, madrastra.
Mandó a todos sus criados a Delgadina encerrarla,
en el cuarto más oscuro, que hubiera en toda la casa.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . La ha abierto cuatro ventanas.
Delgadina, con gran sed, a una de ellas se asomaba
y ha visto a sus hermanitos jugando al juego de damas.
Hermanitos, pues lo sois, traedme una jarrita de agua,
que el corazón tengo triste y la vida se me acaba.
Quítate de ahí, Delgadina, quítate de ahí, perra mala,
que si padre rey te viera, la cabeza te cortara.
Delgadina, con gran sed, se ha asomado a la ventana,
ha visto a su pobre madre en una silla sentada.
Madre mía, pues lo eres, traedme una jarrita de agua,
que el corazón tengo triste y la vida se me acaba.
Quítate de ahí, Delgadina, quítate de ahí, perra mala,
que va para nueve meses que me tienes mal casada.
Delgadina, con gran sed, a otra de ellas se asomaba,
ha visto a su padre el rey, con un caballero hablaba.
Padre mío, pues lo eres, traedme una jarrita de agua,
que el corazón tengo triste y la vida se me acaba.
Sí, yo te la subiré cuando cumplas mi palabra.
Sí, padre, la cumpliré cuando me subas el agua.
Suban todos mis criados a Delgadina a dar agua.
Unos con jarras de oro y otros con jarras de plata,
que el corazón tiene triste y la vida se le acaba.
Cuando suben los criados a Delgadina a dar agua,
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . la Virgen la amortajaba.