Conde Niño v226

IGR: 0049. Versión: 226. Rima: á. Hemistiquios 34.

Tánger (Marruecos)

Levantóse el conde Niño    mañanita de San Juan
a dar agua a sus caballos    y a las orillas del mar.
Mientras los caballos beben    el conde dize un cantar.
Si dormís, la niña infanta,    si dormís o recorday,
oyerís cómo lo canta    la sirena del mar.
No es la serena, mi madre,    ni menos es su cantar,
el conde Niño es, mi madre,    que a mí viene a demandar.
Si a ti demanda, mi hija,    yo le mandaré a matar.
Si le matarís, mi madre,    juntos nos han de enterrar.
La reina, con grande çelo,    ya los mandaba a matar.
De ella corrió leche y sangre    y de él corrió sangre real;
la reina, con grande çelo,    ya los mandaba a enterrar.
De ella creció una toronža    y de él creciera un limonar;
crece el uno y crepé el otro,    ya se iban a ažuntar;
la reina, con grande çelo,    ya los mandara a cortar.
De ella salió una paloma    y de él saliera un gavilán;
voló el uno y vola el otro    y al çielo iban a juzgar.

Otros datos:
Nota: Recogida entre junio y diciembre de 1929.

Bibliografía:
Recogida por Zarita Nahón, antes de 1929. (Archivo: AMP). Publicada en Armistead 1977d, Romances judeo-españoles de Tánger, recogidos por Zarita Nahón, p. 97-98.