IGR: 0184. Versión: 107. Rima: é-a. Hemistiquios 63.
Campo de Caso (ay. Caso, p.j. Laviana, Asturias, España)
Por las calles de Madrid, por la calle del romero,
se pasea doña Manuela
con dos hijas por la mano, Blancaflor y Filomena.
Y el rey turco que lo supo al camino se saliera,
pidiérale la mayor y diérale la más pequeña.
Se casaron, se velaron, se marcharon pa` su tierra;
allí estuvieron siete años en sin haber cuenta de ella,
y al cabo ` los siete años vino el rey turco a la tierra.
Bienvenido sea el rey turco. Bien hallada sea mi suegra,
nestes palabres te digo si me das a Filomena
para cuidar de la casa mientras l`otra estaba enferma.
No te la daré, rey turco, no te la daré por buena,
las mociquines solteres pinten mal en tierra ajena.
Nesto le dijo el rey turco:
Yo la calzaré de oro y la vistiré de seda.
Si eso me dice, rey turco, anda, márchate con ella.
El se montó en un caballo y Filomena en una yegua,
y echaran a caminar por unos montes ajuera.
¿Por ónde vamos, Dios mío?
Que esto no es camino ` carro, tampoco camín de rueda,
[que esto no es camino ` carroy camín de amores era.
Allí se apeó el rey turco, Filomena de la yegua.
Allí le dio un abrazo y le arrancó la lengua,
y la colgó de una encina pa` que la gente la viera.
Allí se apareció un pastor, que parecía de la tierra.
Por Dios te pido, pastor, que me escribas una letra;
aunque con la lengua no puedo, co`l corazón te hago seña.
No traigo papel ni pluma, aunque servirte quisiera.
Con el pico de mi paño, con la sangre de mi lengua,
con una yerba del campo que de pluma te sirviera.
Madres, las que tengáis hijas, casarlas en vuestra tierra.
De dos hijas que tenía la desgracia las siguiera;
una murió apuñalada y otra de congoja llena.
¡Válgame Nuestra Señora, válgame la Magdalena!