IGR: 0027. Versión: 10. Rima: á-o (L. Hemistiquios 72.
España
Con trecientos cavalleros sale del Carpio Vernardo,
todos bien apercebidos, buena jente y de a cavallo.
Camino ban de León, que el rey embía a llamallo,
y sin saver para qué él se ba ya reselando;
con la sospecha que tiene a los suyos ba hablando:
Encargóos, amigos míos, pues que sois tan esforçados,
que en llegando a la corte del rei don Alonso el Casto,
que solos diez de vosotros me vayan acompañando,
los otros, de dos en dos, ivos derecho a palacio,
de suerte que el rey no entienda que todos sois de mi bando.
Todos juntos le prometen de obedescer su mandado;
a trecho de media legua Bernardo se a adelantado
con solos diez cavalleros, y éstos los más ancianos;
los otros de dos en dos se derraman por el campo,
y cuando Bernardo allega todos son en el palacio.
El buen rey cuando lo biera desta manera a hablado:
Bernaldo, seáis mal venido, traidor y de padre malo,
que en tenencia os di el castillo, con él os avéis alçado,
por lo cual prometo y juro que seáis vien castigado.
Bernardo le respondía con el bonete en la mano:
Habláis con enojo, rey, al fin estáis enojado;
mi padre no fue traidor, ni en mí traición se a hallado;
acordárseos devía de lo que se os ha olvidado,
cuando en la del Romeral os mataron el cavallo,
que vos quedastes a pie de mucha gente cercado;
Bernardo, como traidor, el suyo os diera de grado,
pues puse por vos la vida y la vuestra livertando;
estos servicios, buen rey, mal me los avéis pagado,
pues murió en vuestro servicio el padre que me a engendrado,
que si yo fuera buen hijo, su muerte ubiera bengado;
pero yo la vengaré en cosa que os haga daño.
Mandara el rey prenderlo, pero ninguno no a osado,
porque vieron que ponía mano a su espada Bernardo;
hizo señas a los suyos, todos rebuelven los mantos;
pero muy blandamente el rey avía replicado:
Lo que de burlas os digo, de beras queréis tomallo.