IGR: 0469. Versión: 2. Rima: á-a. Hemistiquios 50.
Sueros de Cepeda (ay. Villamejil, p.j. Astorga, comc. Cepeda, León, España)
Allá arriba, muy arriba, hay unas peras muy malas,
la que esas peras comiese se quedase embarazada;
por suerte las fue a comer la hija del rey, Silvana.
Un domingo, yendo a misa, su padre la reparaba.
¿Qué tienes, la Silvanita, que tan mal te está esa falda?,
vete, Silvana, pa casa a ponerte otra falda.
Silvana, como no es tonta, al jardín se encaminaba,
y entre dos piedras muy frías allí dio a luz la Silvana.
Dio voces al jardinero: Bendita sea tu casta,
búscale madre a este niño por un mes o tres semanas.
Por catorce o quince meses madre le tengo buscada,
vete Silvana pa casa que te vas a poner mala.
Y al subir a la escalera, con su madre se encontraba.
¿Qué tienes, la Silvanita, que tienes muy mala cara?
He tenido calentura y otro mal que me acompaña.
Y estando en estas razones, un pobre a la puerta picaba.
Deténgase, el peregrino, que ahora estoy muy ocupada.
¿Qué tiene usted, la señora, para estar tan ocupada?
La hija que más quería la tengo mala en la cama.
Sin detenerse a razones por la puerta adentro entraba,
le ha tomado el pulso y se le ha puesto muy mala.
Déle caldos de gallina, no le dé carne salada,
déle de beber buen vino, no la deje probar l`agua,
no la deje ir a misa por un mes o tres semanas,
que están las piedras muy frías y se vuelve a poner mala.