El Prior de San Juan y Alfonso XI v1

IGR: 0341. Versión: 1. Rima: á. Hemistiquios 110.

España

Don García de Padilla,    ese que Dios perdonase,
tomara al rey por la mano    y apartólo en puridad:
Un castillo hay en Consuegra    que en el mundo no hay su par,
mejor es para vos, rey,    que lo sabréis sustentar.
No sufráis más que le tenga    ese prior de Sant Joan:
convidédesle, buen rey,    convidédesle a yantar.
La comida que le diéredes,    como dió el Toro a don Joan**,
que le cortéis la cabeza    sin ninguna piedad:
desque se la hayáis cortado,    en tenencia me lo dad.
Ellos en aquesto estando    el prior llegado ha.
Mantenga Dios a tu Alteza    y a tu corona real.
Bien vengáis, el buen prior,    digádesme la verdad:
¿el castillo de Consuegra    sepamos por quién está?
El castillo con la villa,    señor, a vuestro mandar.
Pues convídoos, el prior,    para conmigo yantar.
Pláceme, dijo, buen rey,    de muy buena voluntad:
déme licencia tu Alteza,    licencia me quiera dar:
monjes nuevos son venidos,    irélos a aposentar.
Vais con Dios, Hernan Rodrigo,    luego vos queráis tornar.
Vase para la cocina,    do su cocinero está,
así hablaba con él,    como si fuera su igual:
Tomes estos mis vestidos,    los tuyos me quieras dar,
y a hora de medianoche    salirte has a pasear.
Vase a la caballeriza    do su macho fuera a hallar.
¡Macho rucio, macho rucio,    Dios te me quiera guardar!
Ya de dos me has escapado,    con aquesta tres serán;
si de aquesta tú me escapas    luego te entiendo ahorrar.
Presto le echaba la silla,    comienza de cabalgar;
en allegando a Azoguejo    comenzó el macho a roznar.
Media noche era por filo,    los gallos querían cantar,
cuando entraba por Toledo,    por Toledo, esa ciudad:
antes que el gallo cantase    a Consuegra fue a llegar.
Halló las guardas velando,    comiénzales de hablar:
Digádesme, veladores,    digádesme la verdad:
¿el castillo de Consuegra    si sabéis por quién está?
El castillo con la villa    por el prior de Sant Joan.
Pues abrid luego las puertas;    catalde aquí donde está.
La guarda desque lo oyó    abriólas de par en par.
Tomases allá ese macho,    dél muy bien quieras curar:
déjesme la vela a mí,    que yo la quiera velar.
¡Velá velá, veladores,    así mala rabia os mate!
Que quien a buen señor sirve    este gualardon le dan.
El prior estando en esto    el rey que llegado ha,
halló las guardas velando,    comenzóles de hablar:
Decidme, los veladores,    que Dios os guarde de mal,
¿el castillo de Consuegra    por quién se tiene o está?
El castillo con la villa    por el prior de Sant Joan.
Pues abrid luego las puertas    que veislo aquí donde está.
Afuera, afuera, buen rey,    que el prior llegado ha.
¡Macho rucio, dijo el rey,    muermo te quiera matar!
Siete caballos me has muerto    y con este ocho serán.
`Ábreme tú, buen prior,    allá me dejes entrar:
por mi corona te juro    de no hacerte ningún mal.
Hacerlo vos, el buen rey,    agora en mi mano está.
Mandárale abrir la puerta,    diole muy bien a cenar.

Otros datos:
Notas de los editores: Don Diego García de Padilla, Maestre de Calatrava, hermano de doña María de Padilla. -7b Don García alude en el consejo que da aquí al rey don Pedro, su cuñado, a la muerte del infante don Juan el Tuerto, a quien el padre de don Pedro, el rey don Alonso XI, hubo convidado a comer a Toro, y allí le hizo matar, noticioso de que dicho don Juan trataba de ganar contra él a los reyes de Aragón y Portugal y en seguida de esta singular justicia apoderóse el rey don Alonso de las villas y castillos de don Juan (véase la Historia general de España por don Modesto Lafuente, Tomo VI, pag. 472.)

***Con este verso y el siguiente comienza el célebre romance del conde Claros.

Bibliografía:
Documentada en 1573 en Timoneda, Rosa española (Romance de don García he Padillç. Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 69, vol. I, pp. 225-228 (Del rey don Pedro el Cruel.--VIII.).