El Prior de San Juan y Alfonso XI v2

IGR: 0341. Versión: 2. Rima: á. Hemistiquios 104.

España

Don Rodrigo de Padilla,    aquel que Dios perdonase,
tomara al rey por la mano    y apartólo en puridad:
Un castillo está en Consuegra    que en el mundo no lo hay tal:
más vale para vos, el rey,    que para el Prior de Sant Juan.
Convidédesle, el buen rey,    convidédesle a cenar,
la cena que vos le diésedes    fuese como en Toro a don Juan,
que le cortéis la cabeza    sin ninguna piedad:
desque se la hayas cortado,    en tenencia me la dad.
Ellos en aquesto estando    el prior llegado ha.
Mantenga Dios a tu Alteza,    y a tu corona real.
Bien vengáis vos, el prior,    el buen prior de San Juan.
Digádesme, el prior,    digádesme la verdad:
El castillo de Consuegra,    digades, por quién está?
El castillo con la villa    está todo a tu mandar.
Pues convídoos, el prior,    para conmigo a cenar.
Pláceme, dijo el prior,    de muy buena voluntad.
Déme licencia tu Alteza,    licencia me quiera dar,
mensajeros nuevos tengo,    irlos quiero aposentar.
Vais con Dios, el buen prior,    luego vos queráis tornar.
Vase para la cocina,    donde el Cocinero está.
así hablaba con él    como si fuera su igual:
Tomes estos mis vestidos,    los tuyos me quieras dar;
ya después de mediodía    saliéseste a pasear.
Vase a la caballeriza    donde el macho suele estar.
De tres me has escapado,    con esta cuatro serán,
y si de esta me escapas    de oro te haré herrar.
Presto le echó la silla,    comienza de caminar.
Media noche era por filo,    los gallos quieren cantar
cuando entra por Toledo,    por Toledo, esa ciudad.
Antes que el gallo cantase    a Consuegra fue a llegar.
Halló las guardas velando,    empiézales de hablar:
Digádesme, veladores,    digádesme la verdad,
¿el castillo de Consuegra,    digades, por quién está?
El castillo con la con la villa    por el prior de Sant Juan.
Pues abrádesme las puertas,    catalde aquí donde está.
La guarda desque lo vido    abriólas de par en par.
Tomédesme allá este macho,    y dél me queráis curar:
dejadme a mí la vela    porque yo quiero velar.
¡Velá velá, veladores,    que rabia os quiera matar!
que quien a buen señor sirve    este galardón le dan.
Y él estando en aquesto    el buen rey llegado ha:
halló a las guardas velando,    comiénzales de hablar:
Digádesme, veladores,    que Dios os quiera guardar,
¿el castillo de Consuegra,    digades, por quién está?
El castillo con la villa    por el prior de Sant Juan.
Pues abrádesme las puertas;    catalde aquí donde está.
Afuera, afuera, el buen rey,    que el prior llegado ha.
iMacho rucio, macho rucio,    muermo te quiera matar!
¡siete caballos me cuestas,    y con este ocho serán!
Abrídme, el buen prior,    allá me dejéis entrar;
Por mi corona te juro    de nunca te hacer mal.
Harélo eso, el buen rey,    que ahora en mi mano está.

Bibliografía:
Documentada en 1550 en Silva de 1550 tom. II, f. 94 (Romance del prior de sant Juan). Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 69a, vol. I, pp. 228-231 (Del rey don Pedro el Cruel.--IX.).