La serrana de la Vera v173

IGR: 0233. Versión: 173. Rima: é-a. Hemistiquios 52.

Taibique (El Pinar) (ay. Frontera, p.j. Valverde, isla de El Hierro, Santa Cruz de Tenerife, España)

En tierras del rey de España    una serrana pasea,
blanca, rubia y generosa,    bonita como una estrella;
lleva su pelo enrollado    debajo de la montera,
para no diferenciarse    si era varón o era hembra.
Me desafió a luchar    y me fui a luchar con ella;
quiso Dios y la fortuna    que tres caídas le diera.
Me cogió por el mi brazo    y me lleva pa su cueva.
Ella se fue a cazar    y me llevó a cazar con ella.
De palomas y alcornices    hizo una rica cazuela;
ella se comió la carne    y a mí los huesos me diera.
Cuando se fue a hacer la cama    yo me fui a tener la vela;
debajo del su colchón    cien cueros de hombre tuviera.
¿De quién son estos cueros    que tienes en esta cueva?
Son de hombres que he matado    y los he enterrado en ella,
y lo mismo haré contigo    cuando la gana me diera.
Diome un anillo de sueño    para que yo me durmiera,
y yo con el miedo a la muerte    siempre estaba en centinela.
Quiso Dios y la fortuna    que la serrana durmiera.
Cogí mi palo en la mano,    mi media en la faltiquera;
mi montera a medio lado    y salí a la puerta afuera.
Al subir una montaña,    al bajar una ladera,
silbo, silbo, la serrana.    Que todo lo estremeciera:
Vuélvase usted, pastorcito,    que se le queda una prenda.
Esa prenda, mi serrana,    viva mil años con ella;
si en buenas manos estaba    en otras mejores queda,
que aunque fuera de oro fino    yo por ella no volviera.

Otros datos:
Notas: Manejamos también una transcripción manuscrita del colector. -14b restituído por el colector.

Bibliografía:
Recitada por Consuelo Quintero (86a) y María Quintero (78a). Recogida por Maximiano Trapero, 1981. (Colec.: Trapero, M). Publicada en F.E.R.U. 3 Canarias 1985, 41.1, pp. 84-85. Reeditada en Cardoso da Costa 2000, nº 161 (tesis doctoral).