La serrana de la Vera v152

IGR: 0233. Versión: 152. Rima: é-a. Hemistiquios 40.

La Tierra del Trigo (ay. Los Silos, p.j. Icod, isla de Tenerife, Santa Cruz de Tenerife, España)

Estándome yo guardando    mis cabras en Talavera,
vide venir una serrana    brincando de piedra en piedra;
de cada brinco que daba    garraba un embelgo `e tierra.
Encontraba un pastorcito    que su ganado rondaba;
le garraba por la mano,    pa su cueva lo llevaba.
Cuando en medio del camino    encontró unas cruces nuevas.
Atrevíme y preguntéle    qué cruces eran aquellas.
Esas cruces, pastorcito,    más vale no saber de ellas,
que son hombres que he matado,    me los he comido en mi cueva,
y a ti te haré lo mismo    cuando mi voluntad sea.
Desde que llegué a la cueva    vihuela de oro me entrega;
yo, que lo sabía hacer,    me puse a templar las cuerda,
la prima con la segunda,    el bordón con todas ellas.
Con el son de la guitarra    la serrana se durmiera.
Desde que la apañe dormida    de un salto salté la cueva.
Los gritos de la serrana    hacían temblar la tierra.
¡Vuelve acá, mi pastorcito,    lleva a tu padre estas nuevas:
que coma la carne en viernes    aunque sea en la Cuaresma!
Y yo le dije espacito    a modo que no me oyera:
Esas nuevas, mi señora,    Dios las haga bien con ellas.

Otros datos:
Notas: -10b volunta (sic) (escrito volúnta); -12a jacer en el texto. Utilizamos una copia mecanografiada remitida por M. García Blanco.

Bibliografía:
Recitada por Vicente de Armas y González (80a). Recogida por Ramón de la Rosa Olivera, 1934. Publicada en F.E.R.U. 1 Can. 1969, I, p. 79-80, nº 33 (34:3). Reeditada en Cardoso da Costa 2000, nº 140 (tesis doctoral).