Doncella guerrera v51

IGR: 0231. Versión: 51. Rima: ó+estróf.. Hemistiquios 88.

Castropodame (ay. Castropodame, p.j. Ponferrada, comc. Riberas del Cea, León, España)

¡Que reviente, la María,    y al lado del corazón,
que has traído siete hembras    sin traer ningún varón!
Calle, padre, calle, padre,    no eche usté esa maldición;
déme armas y caballo,    que a la guerra me voy yo.
No vayas, hija, no vayas    que te van a conocer,
tienes el pelo muy largo    y dirán que eres mujer.
Yo, si tengo el pelo largo,    madre, córtemelo usted
y después de que cortado    un varón pareceré.
Tienes el pelo muy largo,    niña, para ser varón.
Este pelito, mi padre,    tijeras ¿para qué son?
Tienes los ojos muy negros,    niña, para ser varón.
Estos ojitos, mi padre,    gachos los trairía yo.
Tienes las manos muy blancas,    niña, para ser varón.
Estas manitas, mi padre,    guantes les pondría yo.
Tienes los pechos muy grandes,    niña, para ser varón.
Estos pechitos, mi padre,    les apretaré el cordón;
déme armas y caballo,    que a la guerra me voy yo.
De amores me muero, madre,    de amores me muero yo,
que los ojos de don Carlos    son de hembra y no de varón.
La llevarás, hijo mío,    a las tiendas a mirar,
que, si ella fuera hembra,    de algo se iba a enamorar.
¡Mira qué anillo, Carlitos,    para novias namorar!
¡Mira qué puñal, Antonio,    para con moros pelear!
Ya la llevé, madre mía,    a las tiendas a mirar,
yo le enseñaba un anillo,    ella me enseñó un puñal.
La llevarás, hijo mío,    y a paredes a saltar,
que si ella fuera hembra,    no ha` de poder altancar.
Ya la llevé, madre mía,    a paredes a saltar,
y si yo saltaba mucho,    ella salta mucho más.
La llevarás, hijo mío,    a caballos a correr,
que si ella fuera hembra,    no se podrá sustener.
Ya la llevé, madre mía,    a caballos a correr,
y si yo los corro mucho,    ella corre mucho más.
La llevarás, hijo mío,    a la cama a acostar,
que si ella fuera hembra,    no se quedrá desnudar.
Ya la llevé, madre mía,    a la cama a acostar,
debajo de su ropita    otras más finitas trae.
La llevarás, hijo mío,    a los ríos a nadar,
que si ella fuera hembra,    no se ha de querer tirar.
Ya tenía un pie descalzo    y otro para descalzar,
le ha llegado carta escrita    y carta de gran pesar,
que su padre estaba muerto,    su madre para enterrar.
Adiós, puente de Pitín,    adiós, puente de Pitán,
si con honra te pasé,    con honra volví a pasar.

Otros datos:
Nota: La música es la de la vulgata.

Bibliografía:
Recitada por Felisa Blasco Luna (73a). Recogida por Jacinto Alguacil, Ángeles Gasset, Tomoko Mimura y Elvira Ramini, 1980. (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 80; cinta: 4.2-7.2/A-05). Publicada en TOL I 1991, pp. 311-312.