IGR: 0212. Versión: 3. Rima: í-a. Hemistiquios 70.
Vegas de Matute (ay. Vegas de Matute, p.j. Segovia, Segovia, España)
Un rey tenía una hija que en el alma la tenía,
la trae calzada de plata, vestida de seda fina.
Rosario de oro en sus manos, tres veces le reza al día;
uno reza a la mañana, otro reza al mediodía,
y el otro a la medianoche mientras su padre dormía.
Estando ofreciendo uno, bajó la Virgen María.
La dice: –¿Qué haces, devota, devota del alma mía?
Pues aquí yo estoy, señora, mejor que yo merecía.
¿Si quieres venir conmigo tres horas antes del día?
Déjeme pedir licencia a un rey padre que tenía.
Despierta, padre, despierta, despierta con alegría,
que la Virgen del Rosario a nuestro palacio venía,
quiere que vaya con ella tres horas antes del día.
Tal licencia yo no doy, tal licencia no daría,
que dirán mis caballeros que te traigo mal traída.
Dígalos usted, mi padre, dígalos una mentira,
que estoy a ver a una hermana que tengo recién parida.
Con palabras cumpliré, anda con Dios, hija mía.
La lleva por unos montes, los más espesos que había,
donde la culebra canta, la serpiente respondía.
Aquí has de estar siete años, siete años y un día,
una palomita blanca te ha de traer la comida
y otra palomita negra te ha de traer la bebida.
Al fin de los siete años bajó la Virgen María.
La dice: –¿Qué haces, devota, devota del alma mía?
Pues aquí yo estoy, señora, mejor que yo merecía.
Si quieres ser casadita, marido te buscaría.
Tres hijos has de tener y los tres de corta espada,
uno ha de vencer Galicia y otro ha de vencer Granada,
y el más pequeñito de ellos ha de ser el rey de España.
Casadita no, Señora, que ese gusto no tenía.
Si quieres ser religiosa, convento te buscaría.
Religiosa no, señora, que ese gusto no tenía.
Si quieres ir a la Gloria, a la Gloria te llevaría.
A la Gloria sí, señora, con usted en compañía.