IGR: 0212. Versión: 2. Rima: í-a. Hemistiquios 69.
Aguilafuente (ay. Aguilafuente, p.j. Cuéllar, Segovia, España)
Este era un padre que una hija tenía,
que por costumbre tenía
de rezar los tres rosarios, tres rosarios a María;
el uno por la mañana, el otro a la mediodía
y el otro a la medianoche mientras sus padres dormían.
Una noche estando en esto, bajó la Virgen María.
¿Qué hace aquí la mi doncella, qué hace aquí la cierva mía?
Señora, qué quié usté que haga, si esta es la devoción mía,
de rezar los tres rosarios, tres rosarios a María;
el uno por la m[añana] y el otro a la mediodía
y el otro a la medianoche mientras mis padres dormían.
Digo que te has de venir conmigo dos horas antes del día.
Déjeme usté despedir de mis padres que me querían,
me querían como su alma. Yo te quiero como la mía.
Dispierten, padres míos, dispierten con alegría,
que me ha venido a llamar la del rosario, María.
Por ser tan grande señora, vete con Dios, hija mía.
Subiendo cuestas y valles la doncella lloraría.
¿Por qué lloras, mi doncella, por qué lloras, cierva mía?
Porque tengo de llorar, por unos padres que me querían,
que me querían como su alma. Yo te quiero como la mía.
Un poquito más alante hay una ermita,
digo que te has de estar siete años menos un día,
sin comer y sin beber y sin ver gente nacida,
si no es una paloma blanca con una flor amarilla.
Allí te se parecerán tos los especies de comida.
Al cumplir los siete años, los siete años menos un día,
la doncella se bajó a beber a una fuente fría.
Y estando en esto bajó la Virgen María.
¿Qué hace aquí la mi doncella, qué hace aquí la cierva mía?
Señora, a beber yo agua, que yo de sed me moría.
Digo que si te has de meter monja, monja yo te metería
y si te quieres casar, casar yo te casaría.
Yo me quiero meter monja en el convento de Santa Lucía,
todas las misas que oiga para el bien de mi vida.