IGR: 0209. Versión: 9. Rima: é-a. Hemistiquios 50.
Belmonte (ay. Polaciones, p.j. San Vicente de la Barquera, ant. Cabuérniga, Santander, España)
Estando una doncellita, que se llamaba Teresa,
sirviendo en casa de un rey, se enamoró un galán de ella.
Siete meses la rondó sin que nadie lo supiera,
y al cabo de los ocho embarazada cayera.
Pronto que lo supo él se ausentó de aquella tierra;
allá en medio del camino casi enfermo cayera,
y pidió la confesión que al momento se la dieran,
y le contó al confesor lo que hizo con la doncella.
El confesor enterado le ha echado de penitencia:
que se ponga con un amo que trajina mucha hacienda.
Por el día trabajaba, de noche traía leña.
Cuando de ahí terminó el año volvió donde la doncella,
en cuenta de regalarle en su pago una moneda.
Asómate aquí, Teresa, asómate aquí a la puerta;
ten para acá ese mandil, ten para allá esa moneda;
si conocieras aquél que fue ausente de esta tierra.
Mala la desdicha le caiga, mala plaga le cayera.
No digas eso, mujer, que has de saber que yo era;
cásate con el primero que palabra te pidiera.
Cuando a ti te estén echando bendición el señor cura,
a mi me estarán metiendo con caja en la sepultura.
Cuando vuelvas de la iglesia ya casada para casa
bajará una voz del cielo diciendo estas palabras:
«Adiós, Teresina, adiós, Dios te haga buena casada,
que yo le pido a la Virgen te haga virtuosa y santa».