IGR: 0184. Versión: 91. Rima: é-a+ó. Hemistiquios 42.
Caserío de Güina (Chocó, Colombia)
Estaba la blanca Juana arrimada a la candela
con sus dos hijas preciosas, Blancaflor y Filomena.
A eso pasó un pastor, por señitas ella le habló:
se casa con Blancaflor y muere por Filomena.
Estando recién casado se fue el pastor pa su tierra,
a los dos años cabales volvió a casa de su suegra.
Buenas tardes tenga, suegra. Buenas tardes tenga, yerno,
¿Cómo queda Blancaflor? De parto queda, señora,
y le manda suplicar que le mande a Filomena.
A Filomena no mando porque está niña y doncella.
Mándela no más, señora, la llevo con mucho cuidado;
la llevo como cuñada y también como dueño de ella.
Dentre, Filomena, al cuarto, vístase de seda negra,
que le manda suplicar su hermanita blanca y bella.
En la mitad del camino hizo el pastor uso de ella
y para que no contara la lengua se la cortó.
A eso pasó un pastor, por señitas ella le habló:
Llévemele allá esta carta a mi hermana Blancaflor.
Blancaflor cogió la carta, de ese susto malparió.
Apresen a mi marido por pícaro y por traidor.
Ya no me llamen la blanca ni tampoco Blancaflor.