IGR: 0169. Versión: 98. Rima: 8+8 í-a. Hemistiquios 48.
España s. l. (España)
El día de los torneos pasé por la morería
y había una mora lavando al pie de una fuente fría.
Apártate, mora bella, apártate mora linda,
deja que beba el caballo de ese agua cristalina.
No soy mora, caballero, que soy cristiana cautiva
me cautivaron los moros allá por Pascua florida.
¿Te quieres venir conmigo? De buena gana me iría,
y los paños que lavo ¿dónde los dejaría?
Los de seda y los de holanda en mi caballo irían
y los que nada valieren la corriente los llevaría.
Al montar en el caballo la morita se reía.
El caballero la dijo: ¿De qué se ríe la niña?
No me río del caballo, ni tampoco del que guía,
sino al ver esta tierra que es toda la patria mía.
Al llegar a aquellos montes la morita ya no reía,
que la risa de la mora, la lágrima le caía.
¿Por qué llora, mora bella, por qué lloras, mora linda?
Lloro porque a estos montes mi padre a cazar venía
con mi hermano Morabel y toda su comitiva.
¿Cómo se llama tu padre? Mi padre, Juan de la Oliva.
¡Ay Dios mío, lo que oigo, Virgen Sagrada María!,
que pensé llevar mujer y llevo una hermana mía.
Abra usted las puertas, madre, ventanas y celosías
que aquí traigo a la rosa que lloraba noche y día.