IGR: 0169. Versión: 97. Rima: 8+8 í-a. Hemistiquios 58.
Antequera (ay. Antequera, p.j. Antequera, Málaga, España)
Lucía se paseaba por aquella morería.
Se la encontraron los moros y se la llevan cautiva.
Su padre se vuelve loco, su madre llora y suspira
y su hermano Moralejo la busca de noche y día.
Un día salió a buscarla por aquella morería;
se la ha encontrado lavando y ya no la reconocía.
Apártate, mora bella, apártate, mora linda;
deja beber el caballo de esta agua cristalina.
No soy mora, caballero, que soy cristiana cautiva;
me cautivaron los moros día de Pascua florida.
Si tú quisieras venir, sobre mi caballo irías.
Los pañales que yo lavo ¿dónde me los dejaría?
Los finos y los de holanda sobre mi caballo irían
y los que no valgan nada por el río abajo irían.
Y mi honra, caballero, ¿dónde me la dejaría?
Juro por la cruz de espada, que en el pecho la tenía,
de no tocarle ni hablarle hasta los montes de Oliva.
Y al llegar `aquellos montes la mora llora y suspira.
¿Por qué lloras, mora bella, por qué lloras, mora linda?
Lloro porque aquí mi padre los domingos se venía
con mi hermano Moralejo y yo en su compañía.
¡Oh, cielos!, ¿qué es lo que oigo, Virgen Sagrada María?
¡Pensaba traer a una esposa y traigo a una hermana mía!
¡Asomarse padre y madre por ventana y celosía,
que aquí os trigo la rosa que buscáis de noche y día!
Su madre la abrazaba y su padre le decía:
Hija de mi corazón, ¿dónde has estado metida?
En el castillo del moro allí me tenían cautiva,
lavándoles los pañales a las moras que allí había.