Conde Claros en hábito de fraile v4

IGR: 0159. Versión: 4. Rima: á. Hemistiquios 105.

Moldes (ay. Barjas, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Valcarce, León, España)

N`el campo de Verde Olivo    don Carlos de Montealvar,
Carlos tenía la capa,    la niña el verde brial.
Pasó por allí un hombre    que ahorraba de llegar.
Cousas que esta noite pasan    ao rei heinllas de contar,
cousas que esta noite pasan    ao rei hasllas de negar.
Se echaron a caminar,    
la niña por el camino    y el hombre por l`arenal.
Llegara antes la niña    que el hombre a ca de seu pai.
Cousas le traigo meu rei,    cousas de grande pesar.
Ou me queiman o castillo,    ou me rouban a ciudad.
Nin lle queiman o castillo,    nin lle rouban a ciudad,
a sua filla Aneluca    estalle con Carlos de Montealvar.
Prendeime a ese galaciño,    nunca me contou verdad.
Que me prendan, que me deixen,    que me volvan a prendar,
que me prendan, que me deixen,    Aneluca encinta está.
Dos criados que tenía    los mandaba a llamar.
Criados míos, criados,    
vade buscar rama    para la quemar mañana.
Su madre daba unas voces    que al alto `el cielo iban dar.
¡Dios me diera un pajarcillo,    que algún día lle dein pan,
para mandarle una carta    a Carlos de Montealvar.
Respondió un sobrino,    que en altas torres estaba.
Haga la carta, mi tía,    que yo se la iré a llevar.
Si lo encuentras duermiendo,    dejaraslle despertar;
si lo encuentras misando,    dejaraslle salir,
y si lo encuentras comiendo,    dejaraslle terminar.
A buena hora llegar    que salía de misar.
Cartas lle traigo, don Carlos,    cartas de grande pesar.
¿Qué cartas serán aquesas    que a mí me darán pesar?,
¿ou me queiman o castillo    ou me rouban la ciudad?
Nin lle queiman o castillo    nin lle roban la ciudad,
a su amiga Analuca    iban para la quemar.
Si me lo dices de risas,    yo me andara a xantar;
si me lo dices de veras,    vámonos a caminar.
Si no me quiere creer,    coja la carta y mire.
Se quitó el traje de cura    se puso el de cardenal.
Llegando a la puerta de ella,    iban para la quemar.
Esa nena que allí queiman    muy mal vai sin confesar.
Llamaron curas y flaires    y a ningún contou verdad.
Me la dejaran a mí    y a mí me la contará.
La cogiera por la mano    y la subiera al altar.
Dime ahora, Analuca,    si estás en pecado mortal.
Tres noches dormí    con Carlos de Montealvar:
Una fue a contra gusto,    dos fueron de voluntad.
Dame un beso, Analuca,    yo a tu padre irei hablar.
No lo quiera Dios del cielo    ni la Virgen del Pilar,
donde Carlos puxo os labios,    que los ponga un cardenal.
Por este anillo que traigo,    soy Carlos de Montealvar.
La cogiera por la mano    y al caballo la subió.
Si la llevas por esposa,    joyas le podemos dar;
si la llevas por querida,    rayos te la van quemar.
Non quero joyas de naide,    joyas teño que lle dar:
¡Padres que queiman ás fillas    poucas joyas pueden dar!

Bibliografía:
Recitada por Sofía Vicín García (74a). Recogida por Concha Enríquez de Salamanca, Paloma Díaz-Mas, José Luis Forneiro y Aurelio González, 1985. (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 8.14-7.1/B-05). Publicada en TOL I 1991, pp. 90-91.