IGR: 0126+0212. Versión: 3. Rima: á-a+í-a. Hemistiquios 73.
Sepúlveda (ay. Sepúlveda, p.j. Sepúlveda, Segovia, España)
En la ciudad de Logroño, en el nido de una barra,
hay una linda doncella que Catalina se llama,
es hija de un perro moro y una turca renegada.
Cuantas horas tiene el día su padre la castigaba,
con una soga torcida y con otra más bien domada,
que deje la fe de Cristo y se vuelva una pavana.
Ella dice que no quiere, que con Cristo está esposada.
Su padre, de que lo supo,
una rueda mandó hacer de cuchillos y navajas,
para hacer a Catalina doscientas mil tajadas.
Ya que la rueda estába hecha, hecha y muy bien adornada,
ángeles del cielo bajan todos a desbaratarla.
Catalina, sube arriba, que el rey del cielo te llama,
que le subas a dar cuenta de esa tu vida pasada.
La cuenta yo la daré, pero la vida es muy mala.
La niña, como es devota, tres rosarios reza al día,
uno por la mañanita, otro por la mediodía,
otro por la medianoche en lo que sus padres dormían.
Estando una vez rezando, se le apareció María.
¿Qué haces ahí, infanta, sola, tan sola y sin compañía?
Estoy rezando el rosario, el rosario pa María.
Rézale tú, infanta, sola, que bien pagao te sería,
que la reina de los cielos en tu casa la tenías;
te has de venir conmigo antes que amanezca el día.
Deje usted despierte a mis padres, licencia les pediría.
Despertaron a sus padres con gran gozo y alegría.
Hija infanta, si tú te fueres, vete de maldición mía.
La agarró la Virgen de la mano, la subió una cuesta arriba,
donde cae la nieve en pompa, serenita y agua fría.
En medio de aquellos montes una santa ermita había.
¿Hija, quieres ser casada?, yo muy bien te casaría.
Y ella le contestó que de hombres no entendía.
¿Hija, quieres ser monja?, yo monja te metería.
Monja quiero ser, señora, por la gracia de María.
Sábado la meten monja y el domingo ya moría.
Cuatro mil ángeles la llevan rezando el Ave María
y el santo de nuestro nombre tocando la campanilla.