IGR: 0126+0212. Versión: 2. Rima: á-a+í-a. Hemistiquios 59.
Cantalejo (ay. Cantalejo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España)
Allá arriba en Ontanares, junto al reino de Navarra,
se pasea una doncella que Catalina se llama,
hija de un padre moro y una turca renegada.
Cuantas horas tiene el día su padre la doctrinaba
con un cordel bien torcido y una vara bien domada.
Su padre la dijo esto:
Que no te esposes con Cristo. Con Cristo estoy esposada.
Su padre, de que esto vio,
ya mandó hacer una rueda de cuchillos y navajas
para hacer a Catalina trescientas y mil tajadas.
Estando la rueda hecha, hechita y bien adornada,
bajan ángeles del cielo todos a despedazarla.
La niña, como es devota, contribución no pagaba.
Tres rosarios reza al día;
el uno por la mañana, el otro a mediodía,
el otro a medianoche mientras sus padres dormían.
Estando una vez rezando, se le apareció María:
¿Qué haces ahí, doncellita, solita y sin compañía?
Qué quié usté, señora, qu` haga, rezar un rosario a María.
Rezal` hija, rezal` hija, buen pago yo te daría,
¿quisieras venir conmigo a eso que esclarezga el día?
Sí, señora, sí, diré esas montañas arriba.
Si tú quisieras ser rica, riquezas yo te daría.
Yo no, señora, riqueza, que harta mis padres tenían.
Si tú quieres ser casada, casorio yo te daría.
Yo no, señora, casada, que d`hombres yo no entendía.
Si tú quisieras ser monja, monja yo te metería.
¡Oh!, yo sí, señora, monja, a eso yo pretendía.
El lunes la metió monja, el domingo ya moría.
Bajan ángeles de cielo todos en su compañía
y el ángel de nuestra guardia rezando el Avemaría.