IGR: 0110. Versión: 369. Rima: á. Hemistiquios 70.
Alcazarquivir (Marruecos)
¡Qué alta que está la luna más que el sol de al mediodía!
Se despidió el rey Umbardo de su adorada María:
Si a los siete años no vengo, te puedes casar María.
Siete años ya han passado, rey Umberto no ha venido.
Un día estando a la mesa le dize el padre a María:
¿Por qué no te casas, hija?, ¿te quieres casar, María?
¡Cómo quieres que me case, si el rey Umbardo está en vida.
Qué viejecito me veo y la edad me lo obliga.
Disme permiso, mi padre, yo a buscarlo m` iría.
Yo te lo doy, mi hija, si Dios te lo quere dar.
Lleva un rossario en la mano para el camino arreçar.
A la entrada de un barranco atravessara un portal:
¿De quién son essos caballos que aquí traéis a domar?
Del rey Umbardo, señora, mañana se va a casar.
Al llegar aquella casa limosnas li quieren dar:
Yo no lo pido por fuerça, que a gusto me lo dará;
quiero mirar a buen reye qu` en su apossiento está.
Ya bajaba el rey Umbardo a darle hospitalidad:
¿De quién es usted, señora, de qué tierra y que cibdad?
De Francia soy,caballero, de Francia soy natural.
¿Qué novedades me traes?, ésse es mi pueblo natal.
Novedades d`esse pueblo son muy dignas de contar:
que rey Umbardo s` ha ido y a Francia no ha vuelto más;
su casti[ll]o está cerrado, sus puertas y su portal,
las llaves están ossidadas desde el primero de Adar,
mi padre es esse don Pedro que tiene gran capital,
tiene una hija María que en su apossiento está.
¿Delante de quién yo hablo? ¡frente de mis ojos está!
Levántate pues, María, y no me llores ya más;
tanto que yo te quería me hizieron olvidar
aquellos fresquitos ojos que delante de mi están.
Y la cogió de la mano y con ella se fue a passear,
enseñándola el castillo donde iba a habitar.
Ya bajaban a la novia María subió al altar;
con la ropita de vieja María se iba a casar.