IGR: 0110. Versión: 368. Rima: á. Hemistiquios 58.
Alcazarquivir (Marruecos)
¡Qué alta que va la luna bajo `l sol de medio dia!
Se despide el rey Lumbardo de su adorada María:
Si a los siete años no vengo, te puedes casar María.
Siete años son pasados rey Lumbardo no venía;
un día estando en la mesa su padre que la decía:
¿Por qué no te casas, hija?, ¿te quieres casar, María?
¡Cómo quieres que me case si `l rey Lumbardo está en vía?
Déme el permiso mi padre, y a buscarlo yo iría:
El permiso te lo doy, si Dios te lo quiere dar.
Vistióse de romerita y por él se fu` a busca[r].
Lleva un rosario en la mano, para el camino rezar.
Y al llegar a un barranco y al atravesar un pilar:
¿De quién son estos caballo[s] qu` aquí traen a domar?
Del rey Lumbardo, señora, mañana se va a casar.
Ni preguntó por posada, ni por hospitalida[d].
Al llegar a aquella casa limosna si quieren dar.
Ya abajaba `l rey Lumbardo por l`hospitalidad:
¿De qué parte sois, señora, de qué pueblo y qué ciudad?
De Francia soy caballero, de Francia soy natural.
Las novedades que traigo son muy dignos de contar:
que el rey Lumbardo se ha ido y a Francia no ha vuelto más;
su castillo está cerrado desde el primero de Adar.
Por si t` acuerdas, rey Lumbardo, por si quiere[s] recorda[r]
cuando los dos fuimos a misa en el altar de San Juan.
Alevántate, María, por Dió no me llores má[s],
que los amores primero[s] son difícil de olvidar.
Ya abajaban a la novia, María subió al altar,
y con la ropa de vieja María se va a casar.
Y allí quedaron felice[s] en el castillo del mar.
Observaciones acerca de la pronunciación: (se agregará cuando sea posible proyectar los símbolos necesarios en todos los «browsers»).