IGR: 0110. Versión: 230. Rima: á. Hemistiquios 71.
Horcajo de las Torres (ay. Horcajo de las Torres, p.j. Arévalo, Ávila, España)
Esta noche es Nochebuena y mañana Navidad
cuando el conde y la condesa a los maitines se van;
salen de los maitines y se plantan a cenar.
Se ha levantado la guerra de Francia con Portugal.
Por nueve años voy quintado, que la ley no manda más;
si a los nueve años no vengo, tú ya te puedes casar.
Un domingo por la tarde su padre la mandó a llamar:
¿Cómo no te casas, hija, cómo no te casas ya?
¡Cómo quieres que me case si vive el conde don Blas!
Échame la bendición, que lo quiero ir a buscar.
Se ha metido para un cuarto, se ha empezado a despojar;
se ha puesto ricos vestidos, encima de un verde sayal.
Coge cordón y esclavina, se ha puesto a caminar.
Treinta leguas traigo andadas, me he sentado a descansar
allí viene un caballero con caballos a pasear:
¿No dirá el caballero [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
de quién son esos caballos? Pues son del conde don Blas.
¿No me dirá el caballero dónde yo le iré a encontrar?
Si te lo digo, romera, en la calle Larga-el-pan;
muy carito vale el vino, baratito vale el pan.
Tres vueltas dará al palacio y no le vino a encontrar;
a las cuatro que ya dio ya le ha venido a encontrar:
¿Entre tantos señoritos una limosna n`habrá?
Todos se quedan parados menos el conde don Blas.
Echó mano a su bolsillo y una de veinte la da.
¡Qué poco da el caballero pa la que solía dar!
¿No me dirá el caballero de qué punto o qué ciudad?
Sí te lo digo, romera, de Francia y de Portugal.
¿No dirá la romera qué se pasa por allá?
Por allá no pasa nada na más del conde don Blas,
que ha dejado a su mujer y su mujer le va a buscar.
El primer beso que la dio a los cabellos la fue a dar.
La otra, que lo estaba viendo, del balcón se quié tirar.
Que te tires, que te mates, ¿a mí qué se me da?
He perdido dos llaves una nueva y otra vieja.
Usted se queda con su hija. Y usted se va con su mujer.