IGR: 0110. Versión: 106. Rima: á. Hemistiquios 74.
Cistierna (ay. Cistierna, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Cistierna, León, España)
Llamaron al conde Linos de capitán general,
la triste de su esposa no cesaba de llorar:
Dime cuándo tornas, conde, dime, cuándo has de tornar.
A los siete años, condesa, que la ley no manda más.
Ya se pasan los siete años y ya le tratan de casar.
Écheme la bendición, padre, que le voy a ir a buscar.
La bendición de Dios, hija, que es la que te valdrá más.
Doscientas leguas anduvo sin pueblo ninguno hallar
y al cabo de las doscientas un castillo vio asomar.
Si aquel castillo es de moros, allí me han de cautivar;
si el castillo es de cristianos, pan y vino me han de dar.
Siete vueltas dio al castillo sin paje ninguno hallar,
de las siete pa las ocho con un paje se vino a hallar:
Dime, paje, dime, paje, dime, paje, la verdad,
si gente de Doñalvirez aquí dejarán entrar.
Sí señora, sí señora, pues ¿quién se lo va a estorbar?
Aquí vive el conde Linos, mañana se va a casar;
hoy se matan las gallinas y ayer se ha amasado el pan.
En el medio de la escalera con el conde se fue a hallar:
Por Dios te pido, conde, por Dios y por caridad,
que me des una limosna para poder caminar,
que vengo de Doñalvirez y no traigo qué gastar.
Si vienes de Doñalvirez, me dirás lo que hay allá,
si la mi esposa se casa o se trata de casar.
Ni la tu esposa se casa ni se trata de casar;
antes he oído decir que te ha venido a buscar.
¡Oh mis ojos, quién la viera, por ver el traje que trae!
Se quitó la negra basquiña y se quedó en el verde brial:
Vela aquí el vestido, conde, con que me fui a desposar,
vela aquí cadena de oro, víspera de Navidad.
E conde de que lo vio desmayado en tierra cae.
Pajes míos, pajes míos, los que coméis del mi pan,
cogedme a mi señora, y llevádmela a pasear
por la calle de la otra que ella vos preguntará.
¿De quién es esa señora, que lleváis a pasear?
La mujer del conde Linos, que le ha venido a buscar.
¡Válgame Nuestra Señora, válgame el señor San Juan!