Infanticida v20

IGR: 0096. Versión: 20. Rima: á-a. Hemistiquios 50.

Castellar de la Frontera (ay. Castellar de la Frontera, p.j. San Roque, comc. Campo de Gibraltar, Cádiz, España)

Este era un pobre lancero    casado con una falsa
y la falsa tuvo un niño    más bonito que la plata.
Todo cuanto veía el niño    a su padre se lo hablaba.
Padre, en casa hay un alférez    que duerme en tu rica cama.
El padre no toma oído    a lo que el niño le hablaba.
Se le ha ofrecido un viaje    de Sevilla pa Granada:
llevar una poca seda    de aquella más encarnada.
Mientras el padre por allá,    al niño lo degollaban
y sacándole la lengua    al alférez se la manda.
Toma, alférez, esta lengua    de aquel que nos acusaba.
Alférez no la quería    y a los perros se la echaba,
los perros como animales    la olían y la dejaban.
De las entrañas del niño    hicieron una gran fritada
y apartándola del fuego    el padre a la puerta llama.
Lo primero que pregunta    por su hijo de sus entrañas.
Siéntate marido y come,    te contaré lo que pasa:
nuestro hijo se ha perdido    por el mundo no se halla.
Y al echar la bendición    la carne en el plato habla:
No coma usted, padre mío,    que come de mis entrañas,
que esta madre que yo tengo    es necesario degollarla
con un cuchillo de acero    que le traspasen el alma.
Su madre, al oir eso,    en una sala se encerraba,
llamando al demonio a voces    que viniera por su alma.
El demonio tan astuto    detrás de la puerta estaba,
la agarró por los cabellos,    por la sala la arrastraba.

Bibliografía:
Recitada por Antonia Moya Gavilán (64a). Recogida por Celia Gavilán Gómez, 1986. Publicada en Ruiz Fernández 1995b, La tradición oral del Campo de Gibraltar, nº I. 23.