Muerte ocultada v71

IGR: 0080. Versión: 71. Rima: 6+6 pareados+í-a. Hemistiquios 52.

Castillo de Garcimuñoz (ay. Castillo de Garcimuñoz, p.j. San Clemente, Cuenca, auton. Castilla-La Mancha, España).

Ya viene don Pedro    de la guerra herido
y viene llorando    por ver a su hijo.
Cúrem`usté, padre,    estas cinco heridas.
Quiero entrar a ver    la recín parida-
¿Cómo estás, Teresa,    de tu feliz parto?
Yo estoy bien, don Pedro    , si tú vienes sano –
Sale a la cocina,    muerto se caía.
Tocan las campanas    con mucha alegría
porque no se entere    la recín parida.
. . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . .
[y ya llegó el tiempo    para ir a misa.]
Yo te digo, suegra,    como güeña amiga
¿qué traje me pongo    para ir a misa?
Yo te digo, nuera,    como güeña amiga,
ponte el traje negro,    que te convenia-
Y al salir de misa    todos le decían:
¡Qué viuda tan guapa!    ¡qué viuda tan linda!
Yo te digo, suegra,    como güeña amiga
¿y estas palabritas    que a mí me decían?
Yo te digo, nuera,    como güeña amiga,
se ha muerto mi hijo,    tú no lo sabías.
¡Hijo de mi alma!    ¡hijo de mi vida!
Se ha muerto tu padre,    yo no lo sabía.
Se pasó a la sala,    corrió las cortinas,
y con un puñal    se quitó la vida.
Tocan las campanas    con grande tristeza,
se ha muerto don Pedro,    también la Teresa.

Otros datos:
Notas: Al cantar se repiten todos los versos menos el -8. El verso 10 no se registra en la grabación. Como explica Fraile Gil, en la actualidad el tema vive en España bajo dos estructuras métricas: el romancillo hexasilábico asonantado en pareados, muy sabido en tierras de La Mancha (véase esta entrada), Andalucía y Extremadura, viajando a veces hasta las áreas septentrionales y americanas que en principio le son ajenas; y el romance octosilábico monornmo y asonantado en [í-a], que goza de menor vitalidad en la Cornisa Cantábrica, Galicia (véase la entrada anterior, el núm. 9465), norte de Castilla y León y Canarias. Anterior a estos dos moldes, tan comunes hoy en la narrativa poética tradicional, subsiste muy a duras penas un tipo de versión, también hexasilábica pero cuajada de arcaicos paralelismos, que encarna la más antigua forma que el mito tuvo en la baladística europea. Son sólo un puñado de versiones recogidas en Cataluña, en la Alta Extremadura, entre los sefarditas de Marruecos y en algún breve retazo de la tradición salonicense; comienzan con el deseo que la desposada siente de comer carne tomada en caza, antojo que provocará los hechos que irán despeñándose hasta el final de la historia. En las versiones octosilábicas del cuadrante noroeste peninsular el protagonista intenta salvaguardar la vida del heredero evitando que la madre conozca el óbito del marido antes de haber finalizado el período básico de lactancia, dejando a partir de ese momento en manos de la abuela las riendas de la sucesión familiar, pues son muchos los textos -incluso en las versiones hexasilábicas meridionales- que terminan con la muerte súpita o incluso el suicidio de la joven viuda. Para un estudio a fondo de estos tipos, junto con unas 300 versiones editadas, véase RTLH 12 (1984-1985), ed. Mariscal [de Rhett]).

Bibliografía:
Recitada por María Fernández Sáiz (72a). Recogida por José Manuel Fraile Gil y Juan Manuel Calle Ontoso, 1998. Publicada en Fraile Gil Rom-Panhisp.-2/CD 2010, vol. 1, corte núm 60, texto núm VI.D.5, pp. 131-132. Reproducida aquí con permiso del editor.