IGR: 0075. Versión: 122. Rima: á-a. Hemistiquios 86.
Santa Marina de Piedramuelle (parr. Piedramuelle, ay. Oviedo, p.j. Oviedo, Asturias, España)
Un rey tenía tres hijas todas tres como una plata;
la más chiquitina de ellas Delgadina se llamaba,
y un día comiendo juntas su papá la reparara:
¿Qué repara, rey mi padre, rey mi padre, ¿qué repara?
Repárote a ti, mi hija, que has de ser mi enamorada.
No lo quiera el Rey del cielo, ni la Virgen soberana,
que enamorada sea yo del padre que me engendrara.
Llamó cuatro carpinteros los mejores de Granada,
que hagan cuatro ventanas todas de oro rodeadas,
y no le den de comer más que una sardina asada
y no le den de beber siquiera una sede de agua.
Delgadina se calló, se arrimó a una ventana
y vio a su madre estar en silla de oro sentada:
Madre, por ser mi madre, púrrame una sede de agua,
que el corazón se me arrinca y a Dios quiero entregar el alma.
l6 No te la purro, bribona,
que te lo apurra tu padre, que eres su enamorada.
Delgadina se calló se arrimó a l`otra ventana
y ve a su hermana estar lavando paños de Holanda:
Hermana, por ser mi hermana, púrreme una sede de agua,
que el corazón se me arrinca y a Dios quiero entregar el alma.
No te la purro, bribona, no te lo apurro malvada,
que te lo apurra el rey mi padre, que eres su enamoraba.
Delgadina se calló, se arrimó a la otra ventana
y ve a su hermano estar jugando a la fina plata:
Hermano, por ser mi hermano, púrreme una sede de agua,
que el corazón se me arrinca y a Dios quiero entregar el alma.
No te la purro, mi vida, no te la purro, mi alma,
que si mi padre lo sabe la muerte tengo jugada.
Delgadina se calló, se asomó a la otra ventana
y vio a su padre estar preparando para caza:
Padre, por ser mi padre, púrrame una sede de agua,
que el corazón se me arrinca y a Dios quiero entregar el alma.
Sí te lo purro, mi vida, sí te lo purro, mi alma,
ha de ser con la intención que me cumplas la palabra.
La palabra cumpliréla pero de muy mala gana.
Siete criados que tiene los mandó todos por agua
y el primero que llegase la gloria tenía ganada
y por mucho que corriese Delgadina ya finara.
La cama de Delgadina de angelinos está rodeada
con una palomba en medio que a la Virgen semeyaba,
y la cama de su padre de demonios `ta rodeada
con un perro negro encima que al demonio semeyaba.