IGR: 0075. Versión: 110. Rima: á-a. Hemistiquios 67.
Luarca (ay. Luarca, p.j. Luarca, Asturias, España)
Este era un pobre lancero casado con una dama.
La dama tenía tres hijas, todas tres como la plata;
la más pequeña de todas Adelina se llamaba.
Adelina, anda a comer Padre, si no tengo gana!
Suban todos los criados a cerrarla en una sala,
en la sala más obscura que haya en toda la casa.
Los pelos de su cabeza barrían toda la sala;
las lágrimas de sus ojos regaban toda la sala.
Si quieres de comer, carne de perro salada,
y si quieres de beber, jugo de naranja agria.
Al otro día siguiente se asomó a una ventana
y vio a su padre que estaba fumando con mucha gana:
Padre, si usted es mi padre deme una gota de agua,
que el corazón se me seca y la vida se me acaba.
Quítate, perra maldita, quítate, so perra mala,
que no quisiste hacer lo que tu padre mandaba.
Al otro día siguiente se asomó a otra ventana
y vio a su madre que estaba cosiendo con mucha gana:
Madre, si usted es mi madre, deme una gota de agua,
que el corazón se me seca y la vida se me acaba.
Quítate, perra maldita, quítate, so perra mala,
que no quisiste hacer lo que tu padre mandaba.
Al otro día siguiente se asomó a otra ventana,
y vio a su hermana que estaba jugando con mucha gana
Hermana, si eres mi hermana, dame una gota de agua,
que el corazón se me seca y la vida se me acaba.
Hermana te la daría
pero si se entera papá nos mataría a entrambas.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Suban todos los criados
a llevar agua a Adelina . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Al llegar a la última escalera Adelina estaba muerta.
A la cabecera tenía un jarro de agua clara,
y a los pies tenía a la Magdalena amortajándola;
la caja era de cristal y la tapa de oro y plata.
Al llegar al cementerio todos los hermanos chillaban.