Penitencia del rey don Rodrigo v7

IGR: 0020. Versión: 7. Rima: í-a. Hemistiquios 45.

Nocedo de Gordón (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España)

Por unas vegas abajo,    por unas vegas arriba,
se pasea un ermitaño    que hacía su santa vida:
Por Dios te pido, armitaño,    por Dios y Santa María,
que me cuentes la verdad    y me niegues la mentira:
si el que duerme con mujeres    tiene el alma perdida.
El armitaño le responde:    En no siendo hermana o prima.
Esa fue la mi desgracia    y ésa fue la mi desdicha,
que dormí con una hermana    y también con una prima.
Oyó una voz dolorosa    que de los cielos venía:
Confiésale, el armitaño,    
y dale la penitencia    según él la merecía:
Mételo en un calabozo    con una serpiente viva.
La serpiente era tan brava    que siete bocas tenía,
por todas siete picaba,    por todas siete mordía.
El bueno del armitaño    esta devoción tenía,
que lo iba a vesitar    tres veces todos los días:
una diba a la mañana,    otra iba al mediodía
y otra ya iba a la noche    mientras la gente dormía.
¿Cómo te va, el penitente,    con tu mala compañía?
De la cintura pa abajo    una miaja no tenía;
si me quieres ver morir,    trae una vela encendida,
que ahora me va al corazón,    que era lo que más sentía.
Y al decir «Señor, pequé»    el corazón le partía.

Bibliografía:
Recitada por Juana Sabugal Argüello (unos 50a). Recogida por Josefina Sela, 1917. (Archivo: AMP; Colec.: Sela, J. (M. Goyri-R. Menéndez Pidal)). Publicada en RTLH 1 (1957), p. 76, nº. 14ee y TOL I 1991, pp.
[0079 Robo del Sacramento contam.]