Penitencia del rey don Rodrigo v6

IGR: 0020. Versión: 6. Rima: í-a. Hemistiquios 38.

Cabornera (ay. La Pola de Gordón, p.j. León, ant. La Vecilla, comc. Gordón, León, España)

Estando yo en la mi cama,    despierto, que no dormía,
miré para atrás y vi    la Muerte en mi compañía:
Preguntarte quiero, Muerte,    yo preguntarte quería,
los que andan amancebados    ¿tienen el alma perdida?
El alma perdida, no,    si no es con hermana o prima.
¡Ay de mí, pobre cuitado,    pequé con hermana y prima!
Confiésalo a un confesor    por ver lo que le decía.
Y el confesor le contesta    que absolverlo no podía.
Bajó una voz dolorosa,    que de los cielos venía:
Déle el castigo, señor,    según él lo merecía;
mételo en un calabozo    con una serpiente viva.
La serpiente era tan grande    que siete bocas tenía,
con todas siete picaba,    con todas siete mordía.
El bueno del carcelero    tres veces va a verlo al día:
una iba a la mañana    y otra iba al mediodía,
y otra iba por la noche    cuando la gente dormía.
¿Qué tal te va, penitente,    qué tal te va, por tu vida?
A mí, bien, gracias a Dios,    según yo lo merecía:
ya me llega a las entrañas,    que era lo que más sentía.

Bibliografía:
Recitada por Prudencia Flecha Mieres (65a) y Maruja Mieres Flecha (35a). Recogida por Diego Catalán, Teresa Catarella, Flor Salazar y Jane Yokoyama, 1977. (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NORTE 77; cinta: `Cabornera-Noceda` A6). Publicada en AIER 1 (1982), nº 1:1, p. 3 y TOL I 1991, pp.
[0081 El Enamorado y la Muerte contam.]