IGR: 0006. Versión: 28. Rima: á-a. Hemistiquios 72.
Almanza (ay. Almanza, p.j. Sahagún, comc. Almanza, León, España)
Villanueva, Villanueva, ¿qué se cuenta por España?
La muerte del rey don Juan, que está malito en la cama.
Siete doztores le curan de los mejores de España;
unos le curan con vino, otros le curan con agua,
otros, por no darle pena, dicen que su mal no es nada.
Ahora falta por venir el redentor de las almas;
íse le tomará el pulso y dirá cómo se halla.
Muy malito estás, don Juan la muerte tienes cercana:
Tres horas tienes de vida, hora y media ya pasada;
la media, pa despedirte de la gente de tu casa;
la una, pa disponer de las cosas de tu alma.
Ahora llamen a mi padre, tan solita una palabra:
Padre, mire por mi esposa, que es niña y queda preñada;
de los dones que la di, padre, no la quite nada,
tampoco el anillo de oro que la di de enamorada.
Si tú se le diste de oro, yo se le daré de plata.
Entre estas palabras y otras, entra la rosa temprana.
¿Dónde viene, la mía esposa, solita y tan de mañana?
Vengo de Santo Domingo de oír la misa del alba,
de rogar a Dios por ti te levantes de esa cama.
Luego me levanto, esposa, el lunes por la mañana,
con los pies amarillitos y la cara amortajada;
tú te vestirás de luto, llorando desconsolada,
y te irás para la iglesia y volverás a tu casa;
hallarás las calles tristes y las tus puertas cerradas
y la justicia a la puerta piéndote las fianzas,
y no tendrás quien te fíe, esposa mía del alma;
ahí te fiarán mis padres, que a ellos te dejó encargada.
En estas palabras y otras, se ha caído desmayada;
no la han sido de volver ni con vino ni con agua.
Luego la abrieron el vientre y de sus entrañas sacan
un niño com` una rosa, parece un rollo de plata;
se le llevan a su padre que la bendición le echara.
La bendición de Dios Padre, la de Dios Hijo te caiga.
Si te crias para el mundo, serás príncipe en España;
y si no, irás a gozar al Redentor de las almas.