IGR: 0006. Versión: 27. Rima: á-a. Hemistiquios 60.
Quintanilla de Rueda (ay. Cubillas de Rueda, p.j. León, ant. Sahagún, comc. Rueda, León, España)
Tristes nuevas, tristes nuevas que se cuentan por España,
que el caballero don Juan está malito en la cama.
Siete doctores le asisten, de los mejores de España;
unos dicen que no entienden, otros que su mal no es nada.
Sólo falta por venir el redentor de las almas,
hincándose de rodillas (y) le dice estas palabras:
Tres horas tienes de vida, hora y media ya pasada;
media pa hacer testamento, media pa hacer por tu alma,
media para despedirte de la gente de tu casa.
Y entre estas palabras y otras vino la rosa temprana.
¿Dónde viene, la mi esposa, dónde viene, la mi esclava?
Vengo de San Salvador, de oír la misa rezada,
de pedir a Dios de veras te levantes de esa cama.
Sí me levantaré, esposa, sí me levantaré, esclava,
antes del amanecer, antes de salir el alba,
verás mi cuerpo tendido pidiéndote una mortaja,
con los pies amarillitos y la nariz afilada,
y los curas a la puerta, los cofrades con las hachas;
me verás coger al hombro, me verás sacar de casa,
me verás tapar con tierra y tú volverás pa casa;
luego viene la justicia a pedirte las fianzas,
y no tienes quién te fíe, quedarás desconsolada.
Y entre estas palabras y otras cayó en tierra desmayada;
no la fueron de volver ni con vino ni con agua.
Luego la abrieron el vientre y de sus entrañas sacan
un niño como unas flores, parece un rollo de plata;
se le dieron a su padre que la bendición le echara.
La bendición de Dios Padre, la del Dios Hijo te caiga;
si has de ser para este mundo, serás príncipe de España,
y si has de ser para el otro, los ángeles te acompañan.