IGR: 0003. Versión: 2. Rima: á-o. Hemistiquios 55.
Tetuán (Marruecos)
¿Ande habéis estado, el Sidi, que en Corte no habéis entrado?
La barba traéis belluda, el cabello ciezo y cano.
Yo he estado en las batallas con los moros guerreando.
Viñas y castillos, el Sidi, me han dicho que habéis ganado;
partirlas con el conde Alarcos que aunque es pobre, es buen fidalgo.
Partirlas vos, mi señor rey, que lo habéis heredado,
que los que yo me tenía sangre real me han costado:
sangre de condes y duques, señores de grande estado.
Por no besar tu rodilla me tenían menospreciado;
mi padre te las besaba le tenías encharzado.
Si como estaba yo en diez años tuviera yo quince años,
la cabeza entre los hombros al suelo te la hubiera echado.
Unos miran a los otros: nadie que fuera osado
sino era el conde Alarcos que por su mal le ha buscado.
Sacó espada de su cinto y al pie del rey la ha echado.
Aína, mis caballeros,
desterradme a este Sidi de mis tierras por un año.
Si me destierras por un año, yo me destierro por cuatro.
Irme he de tus tierras brutas de bárbaro y soldado,
irme he yo a las de mi padre de duque y de fidalgo;
irme he de tus tierras brutas, brutas y de malos paños;
irme he yo a las de mi padre de sedas y de brocados.
Trescientas tiendas que tenía todas a mí me han dado;
la más chiquita de ellas tiene el Cristo retratado;
en la cabeza de Cristo hay un rubí esmerado
que si la aprecian los moros vale más que tu reinado.
Aína, mis caballeros, aína, mis hijos de algo:
que un hombre tan valiente no salga de mi reinado.
Correspondencias: M.P. 5, IDEA (Instit. de Estudios Africanos, C.S.I.C.), 526.