IGR: 0808. Versión: 6. Rima: í-a. Hemistiquios 27.
Santander (ay. Santander, p.j. Santander, Santander, España)
El rey Jorge fue a cazar, a cazar como solía,
se centró con un mal hombre rico y de mala enconía;
le preguntó si había Dios y dijo que Dios no había.
Hombre, vives engañado, por Dios y Santa María.
Un domingo a la mañana la muerte a su casa iba,
la muerte a por el venía. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Quítate muerte espantosa déjame vivir un día.
No te puedo dejar más que Dios del cielo me envía;
que te queme, que te abrase, que te haga polvo y ceniza,
que te mande a los infiernos a los más hondos que había,
que te dé para comer una culebra cocida,
que te dé para beber un vaso de agua ternina,
y por cama que te dé tablas en la llama viva;
eso da Dios a aquel hombre que dijo que Dios no había.