IGR: 0705. Versión: 3. Rima: é-o. Hemistiquios 28.
Chile s. l. (Chile)
Cayetana, Cayetana, mira que me tienes muerto;
te doy palabra de esposo, haciendo a Dios juramento.
Debajo `e una verde planta los dos tomaron asiento.
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Se levantó el caballero haciendo mil juramentos,
prometiendo ser más fino que el sol cuando está en su centro.
Dispuso este caballero salirse del lugar luego:
la señora, que lo supo, no hay tigre ni león tan fiero
que ponga más fea cara. Se mandó cortar el pelo,
se puso una mascarilla que tapó su hermoso cielo,
carga trabuco y florete, monta en un bruto ligero
que volaba más qu` el viento
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Una tarde muy penosa, por la ladera de un cerro
ha divisado venir unos ocho pasajeros.
Desmóntase Cayetana: [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
de cada mal un rayo, y de lo menos un trueno.
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Comentario de V. C. : No puede juzgarse del mérito de este romance por las estropeadas versiones que he recogido, pero no debe de ser mayor que el de otros del mismo tema, entre otras razones, porque los pedestres ingenios que los escribieron, se ajustaron siempre a una misma pauta, tan vulgar como sus facultades. Aunque no figura en los romanceros, no puede dudarse que su autor era español.